Había un gran incendio en un bosque de bambú; el incendio formaba llamaradas impresionantes, de una altura extraordinaria; y una pequeña ave, muy pequeñita, fue al río, mojó sus alas y regresó sobre el gran incendio, y las empezó a agitar para apagarlo; y volvía a regresar y volvía a ir una y otra vez; y los demás animales que la observaban, sorprendidos la llamaron y le dijeron:
-¿Por qué estás haciendo éso? ¿Crees que con esas gotitas de agua apagarás un incendio de tales dimensiones? No lo vas a lograr.
Y el ave humildemente contestó:
-El bosque me ha dado tanto, lo amo tanto, yo nací en él. Me ha dado todo mi ser. Este bosque es mi origen y mi hogar y me voy a morir lanzando gotitas de amor, aunque no lo pueda apagar.
Los demás entendieron lo que hacía la pequeña ave y la ayudaron a apagar el incendio.Reflexión: Cada gotita de agua apacigua un incendio. Cada acción que con amor y entusiasmo emprendemos reflejará un mejor mañana. No subestimes tus gotas: millones de ellas forman un océano.
Todo acto que con amor realicemos, regresa a nosotros multiplicado.
miércoles, 11 de junio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 comentarios:
Ya !!!!
Siempre he dicho que cualquier cosa por mas pequeña que parezca, tiene gran repercusion en la vida de todo ser vivo
por ejemplo, tiro migajas al piso, esas son comidas por algunos pajaritos qe sobreviven asi, al mismo tiempo, ellas comen semillas y las dirijen al piso, crece una planta, y esa planta da frutos que posiblemente coma yo o algún otro humano
:D
algo asi
beshios
me lavantaste el animo, hoy desperte con la idea de que nada de lo que hacia valia la pena, por que nadie se preocupaba por hacer algo tambien, hay tanto por hacer y pocas personas dispuestas a hacerlo que desanima...per tienes razon lo poco o mucho que haga por un mundo mejor puede hacer que a otras personas les interese....
te quiero luis....
aloha
Publicar un comentario